Alhambra muestra su patrimonio romano y visigodo en una nueva jornada de “En Clave Rural”

El proyecto “En Clave Rural. Promoviendo la Cultura en Alto Guadiana Mancha” hizo parada el pasado sábado 12 de septiembre en Alhambra, donde una veintena de personas pudieron descubrir distintos elementos del patrimonio material e inmaterial de la localidad a través de una jornada que combinó historia, arqueología, gastronomía y tradiciones.

La actividad comenzó en la Plaza de España, junto a los conocidos Togados Romanos, las dos únicas estatuas romanas de estas características que se conservan en la provincia de Ciudad Real. Francisco Gómez Horcajada fue el encargado de introducir a los participantes en la historia de Alhambra y en la particularidad de un territorio que cuenta con una ocupación continuada de aproximadamente 4.000 años, favorecida por su posición estratégica y por la explotación de la piedra moliz.

Durante la explicación se abordó también la presencia de la familia romana de los Licinios, cuyos miembros aparecen vinculados a los tres grabados romanos conservados en los Togados, reflejo de su influencia en distintos ámbitos de la sociedad, como el militar, el religioso y el patrocinio, con un papel especialmente destacado de las mujeres de esta familia.

El recorrido continuó hacia la zona de Las Eras, donde se ofreció una explicación sobre el vertedero romano actualmente en excavación. Este espacio estuvo en uso entre el siglo II a.C. y el siglo III d.C. y ha permitido recuperar diferentes restos cerámicos y, de manera excepcional, una máscara teatral que conserva prácticamente intactos sus pigmentos. Asimismo, los trabajos arqueológicos no descartan la posible existencia de restos de una necrópolis íbera en las inmediaciones.

La necrópolis visigoda de Las Eras

La siguiente parada fue la necrópolis visigoda de Las Eras, donde Eusebio López-Villanueva García explicó a los asistentes los resultados conocidos hasta el momento. En el yacimiento se han localizado 65 tumbas, aunque el área de interés podría extenderse por unos 2.000 metros cuadrados.

Entre las particularidades del enclave destaca que las tumbas fueron excavadas directamente en la piedra moliz. Los restos encontrados ofrecen también información sobre las características de la población enterrada y sobre determinados aspectos de la vida de los visigodos en este territorio, como sus prácticas funerarias, sus creencias o las medidas adoptadas para afrontar problemas relacionados con la salubridad.

Laminium y las calzadas romanas

La jornada continuó en la Casa Grande, donde José Luis Fuentes impartió la conferencia “Las calzadas romanas en torno a Laminium (Alhambra). La Vía XXX de Laminium-Toletum”.

La ponencia permitió conocer la importancia estratégica que alcanzó Laminium dentro de las comunicaciones de época romana. El enclave se encontraba conectado con otros oppidi de la cuenca del Jabalón y, posteriormente, quedó integrado en una importante red viaria que comunicaba territorios como Caesaraugusta (Zaragoza), Emerita Augusta (Mérida), Toletum (Toledo) y Libisosa (Lezuza).

Esta posición convirtió a Laminium en un punto relevante para el tránsito de mercancías entre el Levante y distintos territorios del interior de la Península, contribuyendo también a explicar la riqueza de los materiales arqueológicos encontrados en la zona.

Durante la actividad se explicó además que todavía pueden observarse tramos de esta vía en las inmediaciones de la carretera CR-1512. Está previsto que este recurso sea musealizado a partir del próximo año, mediante un recorrido compuesto por siete estaciones o hitos que permitirán profundizar en aspectos relacionados con la comunicación, el comercio, el poder, el control territorial y la actividad económica de la época romana.

Gastronomía romana y recreación de la Meditrinalia

La última parte de la jornada estuvo dedicada a la gastronomía de la antigua Roma, con un coloquio y una degustación de diferentes elaboraciones a cargo de Ángel Gómez Horcajada, inspiradas en el De re coquinaria, obra tradicionalmente vinculada a Apicio.

Los participantes pudieron degustar diferentes recreaciones elaboradas, en la medida de lo posible, siguiendo técnicas conocidas en época romana. Entre ellas se encontraban cerdo especiado, pan elaborado con harina de espelta y cebada y semillas de amapola, allec —una preparación de pescado relacionada con la elaboración del garum— y moretum, un queso especiado con hierbas aromáticas, ajo y miel.

Como broche dulce se ofreció un “pudding” cartaginés, elaborado con requesón, miel y frutos secos, acompañado de vino dulce especiado de Viñagral.

La gastronomía estuvo acompañada además por la recreación de un antiguo ritual relacionado con el vino: la Meditrinalia, mediante la mezcla de vino añejo y mosto y una ofrenda simbólica a Júpiter y Meditrinia.

La actividad concluyó con el sorteo de cinco bolsas de productos típicos de la comarca entre los participantes, poniendo el broche a una jornada que permitió acercarse al patrimonio de Alhambra desde diferentes perspectivas y descubrir la huella que las distintas civilizaciones han dejado en el territorio.

La próxima jornada del proyecto “En Clave Rural. Promoviendo la Cultura en Alto Guadiana Mancha” tendrá lugar el 19 de septiembre en Ruidera.